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Cómo ayudar a que la ciudadanía sea una realidad

Las organizaciones sin fines de lucro pueden contribuir mucho mostrándoles los pasos por seguir a quienes están en el camino hacia la ciudadanía. Pero, ¿qué hacen exactamente para ayudar a que la ciudadanía se convierta en realidad?

Para averiguarlo, nos sentamos a hablar con Sage Shaw, directora ejecutiva de Open Door Immigration Services (ODIS). Sage trabaja en contacto directo con los clientes acompañándolos mientras recorren su camino hacia la ciudadanía, así que le pedimos que compartiera sus impresiones y algunas historias.

Ayuda para los clientes en todas las situaciones

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Sage Shaw

Sage, que trabaja en ODIS desde hace 3 años, nos cuenta que las razones para buscar la ciudadanía son tan diversas como los clientes a los que atiende. "Cada persona que entra por nuestra puerta tiene una experiencia diferente", dice. "Algunas presentan la solicitud tan pronto como les confirman que califican, mientras que otras se postulan después de vivir 20 años en Estados Unidos". La mayoría de las personas hace dos preguntas típicas:

  • "¿Cuál es el proceso?"
  • "¿Cuánto tiempo hay que esperar después de enviar la solicitud?"

"Cada persona que entra por nuestra puerta tiene una experiencia diferente".

Sin embargo, las razones para presentar la solicitud difieren de una persona a otra. Sage explica: "Algunas lo hacen porque quieren votar. Para otras puede ser un sueño familiar. Algunos clientes vienen de países con fuertes restricciones de pasaportes y visados. Tener un pasaporte estadounidense les permite viajar con mayor libertad. Algunos quieren unir a su familia invitando a otros miembros a que vengan a los Estados Unidos".

Ayudamos a los clientes a superar desafíos habituales

Sage dice que lo que más escucha de los clientes es el temor de no aprobar el examen de formación cívica y la parte de la entrevista en inglés.

"El examen de formación cívica puede ser abrumador. Por ejemplo, podría ser necesario responder preguntas sobre las 13 colonias, la expansión hacia el Oeste o los presidentes durante las guerras mundiales. Hay que estudiar mucho".

"Si el inglés no es su lengua materna, el requisito de hablar, leer y escribir puede ser difícil de cumplir. Si la formación académica de una persona es limitada, la lectura y la escritura también pueden ser difíciles".

Al igual que muchas organizaciones sin fines de lucro, ODIS ofrece una clase gratuita sobre ciudadanía que repasa las 100 posibles preguntas del examen de formación cívica y brinda información sobre otros servicios de ayuda que los clientes podrían necesitar.

"Es fundamental encontrar clases de bajo costo o gratuitas, ya sea en línea o cerca de la zona donde viven los clientes. Gastar $725 en una solicitud es una gran decisión. Las personas no lo harán si no están preparadas".

Algunos clientes necesitan un lugar que puedan considerar su hogar

"A veces, este trabajo puede ser desgarrador. Trabajé con personas asiladas y refugiadas que nunca podrán regresar a su país natal. Es muy triste. Es importante que tengan un lugar que puedan considerar su hogar. Y saben que si son ciudadanos Estados Unidos será su hogar".

En 2020, Sage trabajó con 55 clientes y los miembros de sus familias. Ahora nota un aumento en la cantidad de interesados. En los tres primeros meses de 2021, ya había atendido aproximadamente a 45 familias de clientes. Atribuye el aumento a dos factores: el cambio en las políticas y la administración política, y la forma en que la pandemia de COVID resaltó valores como la importancia de la familia.

"Muchas personas quieren presentar una solicitud para sus padres", señala Sage. "Por el COVID, no los ven desde hace mucho tiempo. Como ciudadanos estadounidenses, tendrían la oportunidad de traerlos aquí".

La alegría de un ciudadano naturalizado: "¡Cuando salí ya era estadounidense!"

Trabajar con clientes que buscan obtener la ciudadanía es emotivo y gratificante a la vez. Cuando le preguntamos si había tenido alguna experiencia reciente con un cliente que le hubiera parecido particularmente significativa, Sage no dudó. Su rostro se iluminó y nos contó lo siguiente.

"Este hombre tenía una tarjeta de residente permanente de un país de habla inglesa, y ya estaba en edad de jubilarse cuando entró por nuestra puerta. Gracias a una oportunidad de reubicación laboral, había trabajado a tiempo parcial en el Servicio de Parques Nacionales. De verdad le había encantado y quería postularse directamente para un puesto allí, pero le habían dicho que como no era ciudadano estadounidense, no podía tener un empleo federal. Llegó y nos preguntó: '¿Pueden ayudarme?' ".

"Estaba muy entusiasmado y motivado, pero no tenía los recursos económicos para pagar la tarifa de solicitud completa. Presentamos con éxito la solicitud de una exención de tarifa para él. La situación se complicó por el COVID y tardó más de un año en conseguir su cita para la entrevista".

"Lo llevé a su entrevista en Boston", recuerda Sage. "Estaba muy nerviosa por él porque no sabía qué esperar con los nuevos protocolos y procedimientos por el COVID. Respondió a la perfección todas las preguntas. Hizo un gran trabajo. Y el funcionario de USCIS lo trató de maravillas".

Finalmente, después de meses de trabajo, de recopilar documentos, de esperar la aprobación de la exención de tarifa y de demoras para obtener una cita para la entrevista por el COVID, por fin se convirtió en ciudadano en abril de 2021. De camino a casa, después de la ceremonia de juramento, llamó a Sage desde el auto y exclamó con alegría: "¡Fui a la ceremonia y cuando salí ya era estadounidense!".

La ayuda y los consejos marcan la diferencia

Para las personas con dificultades económicas, conocer las opciones para financiar las tarifas de solicitud de ciudadanía es lo más importante.

"La ciudadanía es el siguiente paso lógico para las personas que obtienen la tarjeta de residente permanente", observa Sage. "Algunas personas comienzan a ahorrar enseguida para cuando estén listas y califiquen. Otras piden dinero prestado a familiares y amigos. Muchas simplemente no tienen los medios económicos para presentar la solicitud".

Los clientes tienen la opción de solicitar que USCIS les reduzca la tarifa o los exima del pago por circunstancias específicas. Sin embargo, Sage advierte: "Es una solicitud, no una garantía".

"Si USCIS rechaza su solicitud, debe volver a enviar una solicitud completa con la tarifa correspondiente. Es sumamente importante que los clientes conozcan este proceso, lo que implica, qué sucede y en qué momento, y las consecuencias si no se aprueba la solicitud".

Sage recomienda a quienes solicitan la ciudadanía trabajar con un abogado especializado en inmigración que tenga experiencia o con una organización sin fines de lucro acreditada por el DOJ. "Hay muchas organizaciones nacionales y locales disponibles para ayudar".

Sage nos recuerda que lograr atravesar el proceso de inmigración es "un hito realmente importante para las personas. Finalmente pueden trabajar, finalmente pueden obtener una licencia de conducir, finalmente pueden votar en las próximas elecciones. Pasan tantos meses preparando todo que es imposible no emocionarse por lo que esta oportunidad les deparará".

One Percent for America desea agradecer a Sage Shaw y ODIS por el tiempo que dedicaron a compartir sus valiosos conocimientos y experiencia en este proceso de convertir la ciudadanía en realidad.

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